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Consejos antes de regalar una rata doméstica como mascota

Aunque una rata doméstica en principio parece una buena mascota, debido a que requiere unos cuidados mínimos, comen practicamente cualquier cosa, y su mantenimiento es barato, solamente necesitan una jaula y cambiarles la arena una vez por semana, no siempre es adecuado regalar una rata doméstica como mascota.

 

 

No es adecuado si ya se tiene un gato

 

Especialmente si es un gato adulto, pues aunque el gato solamente busca jugar, la probabilidad de que consiga volcar la jaula y abrirla, liberando a la rata, el muy alta, tras lo cual se podría a perseguirla por toda la casa, dejando todo tan desordenado como si hubiera entrado un huracán.

 

 

Ha de asegurarse que la persona y los que conviven con ella, no tienen miedo de los pequeños roedores o alergia

 

Mucha gente tiene un miedo irracional a los pequeños roedores, sean ratas, ratones, ardillas o similar. Es preciso que ninguna de las personas que viven en la casa de la persona a la que quiere regalarle la rata, tengan miedo de la misma. Igual es preciso que se informe si alguno tiene alergia al pelo de animales.

 

 

Personas olvidadizas o despistadas

 

La rata estará siempre en la jaula, por lo que su dueño ha de acordarse de darle de comer y de limpiar periódicamente la jaula. Por ello, no es adecuado regalar una rata doméstica como mascota a un niño, pues la mayoría, aunque aseguren que la cuidarán, al final acaba teniéndolo que hacer a madre, la abuela o la hermana. Si es una persona soltera y es olvidadiza o despistada, podría olvidarse de darle de comer, y morirse de hambre la rata.

 

 

Personas muy desordenadas

 

No es conveniente regalar una rata doméstica a una persona que sea muy desordenada, pues la jaula de la rata será un elemento más entre el caos que reina su hogar, lo cual hará que acabe suelta por la casa accidente y royendo la ropa, pues entre todo el caos será casi imposible encontrarla antes de que decida anidar entre un montón de ropa sucia o en el interior de un armario.

 

 

No sirven para responsabilizarse.

 

Si un niño o adulto no son responsables, no se convertirán en responsables de forma mágica por regalarles una rata doméstica. Más bien pasará que la rata quedará desatendida o siendo atendida por otra persona, usualmente, en caso de niños, por su madre.