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Pasos para dibujar una caricatura con pintura al pastel

Para pintar una caricatura con pintural al pastel es imprescindible elegir un buen lienzo. El papel ha de ser de alto gramaje, grueso y de un color que no sea blanco brillante, lo más frecuente entre los dibujantes de caricaturas con pinturas al pastel es escoger el papel de color blanco hueso o similar.

 

 

Una vez que se tiene un buen papel, es preciso conseguir un kit de pinceles de diferentes grosores, o al menos tres, uno muy fino, para trazar los contornos, uno un poco más grueso para crear sombras y trazos gruesos y uno más grueso para el relleno de color. Los pinceles han de no perder cerdas al pintar, lo cual se puede comprobar pasando la mano por las mismas, pues si alguna se sale algo, es señal de que se saldrá alguna al pintar, estrpeando la caricatura. Un kit de pinceles buenos, si se limpian bien después de usarlos, duran mucho tiempo.

 

 

Lo primero que se suele hacer al empezar una caricatura es hacer un boceto, el cual normalmente se elabora o con un lápiz o cun un carboncillo, pues así se logra que no se deba de borrar y tampoco se vea al pintarse la caricatura con los colores de la pintura al pastel

 

 

Las pinturas al pastel no precisan de emplear disolventes de ninguna clase, por eso se conocen como “pinturas secas”, sino que se aplican de forma directa sobre el lienzo, con la ayuda de un pincel. Ésto hace que sea idóneo para hacer “pinturas rápidas”, pues no precisa de secado posterior.

 

Para conseguir colores que son mezcla de los que tenemos, se mezclan los colores en un hueco vacío en una tabla de pintor. Si el área a pintar con la mezcla es extensa, es recomendable hacer toda la pintura del color mezcla junta que se estime que hará falta de una vez, para tener un mismo color siempre. Cuando se cambia de color es importante limpiar y secar bien el pincel, para evitar contaminar unos colores con otros.