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Realizando rápidamente y bien una tortuga marina es una forma original se sorprender a niños y mayores, y a la par, divertirse todos juntos.

La concha de la tortuga
Lo más adecuado es dibujar primero de todo la concha, la cual, además determina el tamaño final de la tortuga. Es tan sencillo como trazar a mano alzada un media circunferencia , aunque hay quien prefiere usar un portaángulos, que suelen venir en los juegos de reglas del material escolar que se le compran a los niños cuando comienzan el colegio, o incluso un compás, aunque la mayoría de la gente la pinta a mano alzada, es decir, con su mano, de forma aproximadamente redonda, con mas o menos cuidado según el nivel personal de habilidad.
Se termina de pintar la concha cerrándola por debajo con un arco, que no debe de ser perfecto, pues en las tortugas no lo es. Se logra más profesionalidad si se trazan lineas por dentro de la concha, como si fuera una pelota de fútbol, pero dibujando cada retículo de forma irregular, que es como lo tienen las tortugas marinas.
Patas de la tortuga marina
Es preciso e imprescindible recordar que las tortugas marinas no poseen dedos, sino unas patas semejantes a aletas de delfín, con lo que dibujarlas es tan sencillo como pintar una media luna.
Cabeza de la tortuga marina
Una cabeza sin pelo, con dos ojos, que pueden ser tan fáciles de pintar como un círculo con un punto en el centro, sin orejas, y una boca con un poco de forma de semiluna.
Cola
Pequeñita y corta, sin más complicaciones.
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