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Historia de la tradición de las doce uvas

nochevieja

Se dice que la tradición de tomar las uvas de la suerte cuando suenan las doce campanadas en nochevieja empezó en 1909, cuando un excedente de uvas hizo que los agricultores impulsaran el consumo de uvas de esa manera.

En realidad, la fecha de 1909 es en la que la tradición de tomar las doce uvas se universaliza, es decir, pasa a ser realizada por todos los cuidadanos, de clase alta, y baja.

 

En fechas anteriores se tomaban, pero solamente lo hacían algunos aristócratas, de hecho en los periódicos de Madrid (España) del año 1897 se comentaba ya:

 

Es costumbre madrileña el comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj de la puerta de Sol, lo cual separa el año saliente del entrante". Al año siguiente la prensa empleaba para animar la tradición el publicar un artículo titulado "Las Uvas milagrosas".

 

Lo usual en España y Suramérica es emplear uvas frescas, aunque hay otros sitios, como en Argentina, en los cuales también se toman uvas pasas.

 

La tradición dice que si se toma una uva por campanada, se tendrá un año próspero, aunque no especifica como han de estar, por lo cual hay quien las toma peladas y sin pepitas. De hecho, ya venden pequeñas latitas con las 12 uvas peladas y sin pepitas, listas para abrir y tomar.

 

También hay quien en vez de tomar doce uvas, toma doce chupitos de uva